martes, 11 de marzo de 2025

Matias Romero: El Sueño de Ragone: Una Patria Justa para las Nuevas Generaciones. Su discurso en el acto conmemorativo a 49 años, Cerrillos.

El gobierno municipal de Cerrillos organizó un acto institucional en conmemoración del 49 aniversario de la desaparición y asesinato del Gobernador Miguel Ragone en Salta. 

En su discurso, Matías Romero honró la memoria de Miguel Ragone, destacando su legado de esperanza y justicia, y enfatizando la importancia de recordar y difundir su figura entre las nuevas generaciones. Romero, como "hijo de la democracia", subrayó la necesidad de fortalecer las políticas de memoria, verdad y justicia, y de continuar luchando por una sociedad más equitativa, compartiendo el sueño de Ragone de una patria justa y solidaria.

Matías Romero, Director de Turismo, Cultura y Deportes de Cerrillos
Acto conmemorativo, Ragone 49 años, Cerrillos. 

El discurso de Matías Romero, Secretario de Turismo, Cultura y Deportes de la municipalidad, se presenta en nombre del intendente municipal Enrique Borelli. Su intervención se centra en honrar la memoria de Miguel Ragone y en reflexionar sobre su legado en el contexto actual.

Las ideas clave del discurso de Matías Romero son las siguientes:

  • Agradecimiento y Reconocimiento: Romero inicia su discurso expresando profundo agradecimiento a la familia del Dr. Miguel Ragone, a las instituciones presentes y a los vecinos por su acompañamiento en este día tan significativo para los habitantes de Cerrillos y para los salteños en general.
  • Refuerzo de las Palabras de Mariana Reyes: Comparte plenamente la fuerza de las palabras de la Secretaria de Derechos Humanos, Mariana Reyes, enfatizando que la figura de Ragone invita cada año a la reflexión.
  • Doble Significado de la Fecha: Destaca que el 11 de marzo no solo marca el 49 aniversario de la desaparición física de Miguel Ragone, sino también el 52 aniversario de su elección como gobernador. Este doble aniversario subraya la esperanza y la oportunidad que representó su gobierno tras años de proscripción y una "democracia adormecida" para la provincia de Salta.
  • Ragone como Símbolo de Esperanza: Subraya que Miguel Ragone representó para la juventud salteña una esperanza y la posibilidad de devolverle a la provincia el honor que merecía a través de una mejor distribución de ingresos y un gobierno popular, solidario y humilde, marcado por su vocación de servicio como médico.
  • Compromiso con la Federalización y la Atención al Interior: Resalta el compromiso de Ragone por federalizar la política salteña, siendo uno de los primeros gobernadores en recorrer el interior de la provincia. Menciona el ejemplo concreto de su llegada a una comunidad Wiichi en Embarcación, donde sin prometer, realizó el primer tanque de agua y la primera escuela, demostrando su sensibilidad ante las necesidades reales y la desigualdad.
  • Importancia de las Políticas de Memoria, Verdad y Justicia a Nivel Nacional: Coincide con Mariana Reyes en la importancia fundamental de las políticas de memoria, verdad y justicia a nivel nacional. Destaca que gracias a la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad en 2003, en 2011 algunos de los responsables de la desaparición física de Miguel Ragone fueron condenados.
  • Necesidad de Recordar y Evitar la Repetición: Romero enfatiza la importancia para la sociedad de no solo recordar los hechos del pasado, sino también de "poner el peso de los hechos que pasaron y los que no queremos que vuelvan a ocurrir". Subraya la necesidad de fortalecer las políticas de derechos humanos en todos los niveles.
  • Difusión del Legado de Ragone: Expresa su deseo de que la gestión del gobernador Miguel Ragone sea más conocida, especialmente por las nuevas generaciones que no vivieron esa época. Como "hijo de la democracia", reconoce su cercanía al tema por ser cerrillano y por la conmemoración anual, pero señala que muchos salteños desconocen la importancia de su figura.
  • Llamado a Compartir el Sueño de Ragone: Concluye su discurso invitando a todos a no solo recordar la figura de Miguel Ragone, sino también a animarse a compartir su sueño de una patria más justa.

En relación con la figura de Miguel Ragone, el discurso de Matías Romero lo presenta como un líder que encarnó la esperanza de un futuro mejor para Salta, caracterizado por la justicia social, la solidaridad y la atención a los sectores más vulnerables, especialmente en el interior de la provincia. Su labor como médico del pueblo se entrelaza con su compromiso político, buscando llevar esa vocación de servicio a la gestión gubernamental.

En el contexto de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, Romero subraya la relevancia de recordar el pasado y de valorar los avances logrados, como las condenas obtenidas en el caso de Miguel Ragone. Su discurso, al igual que el de Mariana Reyes, implícitamente resalta la importancia de la continuidad de estas políticas para garantizar que los crímenes del pasado no queden impunes y para fortalecer una sociedad democrática basada en el respeto a los derechos humanos. Al expresar el deseo de que el legado de Ragone sea más conocido, Romero busca mantener viva la memoria de su lucha y sus ideales, transmitiéndolos a las nuevas generaciones.


Miguel Ragone: Memoria, Verdad y Justicia en Tiempos de Retroceso: El discurso de Mariana Reyes, Secretaria de Derechos Humanos de Salta en la conmemoración a 49 años, Cerrillos.

 El gobierno municipal de Cerrillos organizó un acto institucional en conmemoración del 49 aniversario de la desaparición y asesinato del Gobernador Miguel Ragone en Salta. 

En el corazón del acto conmemorativo, las palabras de Mariana Reyes resonaron con la fuerza de un llamado a la memoria y la justicia. Representando al Gobernador de Salta, Dr. Gustavo Saenz, y al Ministro de Gobierno, Derechos Humanos, Trabajo y Justicia, Ricardo Villada, Reyes articuló un discurso que se erigió como un bastión en la defensa de los derechos humanos, especialmente en un contexto que ella misma describió como de retroceso para las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia.


Mariana Reyes, Secretaria de Derechos Humanos de Salta
Acto conmemorativo 49 aniversario. Ragone, Cerrillos. 




La figura emblemática de Miguel Ragone y la crucial lucha por los derechos humanos en un presente desafiante

La intervención de Mariana Reyes en el acto conmemorativo se erige como un llamado urgente a la reflexión y a la acción. Al entrelazar la memoria de Miguel Ragone, el reconocimiento de los avances logrados en materia de derechos humanos y la denuncia de un presente que amenaza con revertirlos, su discurso no solo honra la figura del exgobernador, sino que también reafirma la vigencia y la necesidad de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia en la Argentina actual. Su voz se suma al clamor por no olvidar el pasado, por defender los derechos humanos universales y por mantener viva la esperanza de un futuro donde la justicia y la dignidad sean una realidad para todos.

El discurso de la Secretaria de Derechos Humanos de Salta no se limita a un mero recuerdo del pasado, sino que se erige como una ferviente defensa de los derechos humanos y una explícita preocupación ante lo que percibe como un retroceso de las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia a nivel nacional.

Una de las ideas centrales del discurso de Reyes es la indisoluble conexión entre recuerdo y responsabilidad. Al evocar la época del terrorismo de estado y la trágica desaparición de Miguel Ragone, subraya la obligación ineludible que recae sobre los funcionarios y la sociedad en general de mantener viva la memoria de estos hechos dolorosos. Esta insistencia en no olvidar se presenta como un acto de justicia en sí mismo y como un antídoto contra la repetición de tales atrocidades. La figura de Miguel Ragone, recordado como el "médico del pueblo" por su cercanía y servicio a las comunidades, se convierte en un símbolo poderoso de esta memoria. Su secuestro y posterior desaparición, como se detalla en las resoluciones leídas durante el acto, representan una de las "páginas negras en nuestra historia", cuya memoria debe ser preservada.

El discurso de Reyes también resalta la importancia de honrar la memoria de Ragone a través de la emulación de su ejemplo. Su llamado a tomar la labor del exgobernador como una "bandera" que trasciende las divisiones políticas subraya el legado de servicio público, compromiso social y defensa de las causas justas que caracterizó a Ragone. Esta conexión entre el recuerdo y la acción presente otorga una dimensión práctica a la conmemoración, instando a los presentes a continuar la lucha por una sociedad más justa, tal como Ragone lo hizo en su momento.

Sin embargo, la intervención de Mariana Reyes adquiere una particular urgencia al abordar la preocupante situación actual de las políticas de derechos humanos en Argentina. Su denuncia del "silenciamiento y la desfinanciación" de estas políticas a nivel nacional revela un temor palpable por el desmantelamiento de los avances logrados en materia de Memoria, Verdad y Justicia. En este contexto, la figura de Miguel Ragone cobra aún mayor relevancia como víctima de la violencia estatal cuya búsqueda de justicia, que culminó con las condenas en 2011, se ve amenazada por este retroceso. Reyes enfatiza que sin el apoyo estatal a las políticas públicas, la verdad y la justicia para las víctimas se vuelven inalcanzables.

La oradora subraya la universalidad de los derechos humanos, afirmando que estos "no pertenecen a un partido político, nos pertenecen a nosotros". Al vincular directamente la desaparición de Miguel Ragone con el sufrimiento de "todo un pueblo, toda una Argentina", Reyes trasciende la dimensión individual de la tragedia para señalar su impacto colectivo y la necesidad de una respuesta unida en la defensa de los derechos fundamentales. Su llamado a "ponerse un poquito en la piel del otro" apela a la empatía y a la conciencia social como motores de la acción en favor de los derechos humanos.

Finalmente, el discurso de Mariana Reyes concluye con un firme compromiso de "seguir dándole lucha" y "levantando las banderas de los derechos humanos", transmitiendo un mensaje de esperanza a pesar del sombrío panorama que describe. Su reconocimiento y agradecimiento a la familia Ragone por permitir que el espacio de la conmemoración se convierta en un "lugar de memoria de manera constante" subraya la importancia de la perseverancia y la continuidad en la búsqueda de verdad, justicia y la plena vigencia de los derechos humanos.


Motivos y consecuencias de invitar y recibir a los familiares de Miguel Ragone, para homenajearlo, sin darles la palabra en un acto institucional. Cerrillos, RAGONE a 49 años.

El gobierno municipal de Cerrillos organizó un acto institucional en conmemoración del 49 aniversario de la desaparición y asesinato del Gobernador Miguel Ragone en Salta.

El acto conmemorativo en honor a Miguel Ragone realizado en Cerrillos, refleja una práctica común en Argentina: la institucionalización de la memoria como herramienta de transmisión histórica y política. Sin embargo, la decisión de no otorgar la palabra a los familiares de Ragone, a pesar de su presencia y participación simbólica, plantea interrogantes sobre los motivos y las consecuencias de esta acción. Analizamos las razones detrás de esta decisión y sus implicaciones, tanto para los familiares como para la construcción de la memoria colectiva.

Familiares del Ex Gobernador Miguel Ragone en el acto conmemorativo, Cerrillos. 


El arte de silenciar sin parecer malos

La decisión de no dar la palabra a los familiares de Ragone fue una combinación de control narrativo, priorización del discurso institucional, prevención de conflictos y simbolismo bien calculado. Fue una jugada política astuta, aunque no exenta de contradicciones. Después de todo, ¿cómo se puede criticar el silenciamiento de las políticas de derechos humanos a nivel nacional mientras se silencia a los familiares en un acto local? Parece que, en el mundo de la política, el silencio es un recurso tan valioso como las palabras. Y en este caso, los familiares de Ragone pagaron el precio de ese silencio estratégico.

Así que, la próxima vez que asistan a un acto conmemorativo, fíjense bien: ¿quién tiene el micrófono y quién está sentado en silencio? Porque, como demostró este homenaje, a veces lo que no se dice es tan importante como lo que se proclama a los cuatro vientos. Y, en este caso, el silencio de los familiares habló más fuerte que cualquier discurso.

 

La necesidad de equilibrar la narrativa institucional y asumir las diferencias

La decisión de invitar, recibir y homenajear a los familiares de Miguel Ragone sin darles la palabra refleja una tensión inherente a los actos institucionales de memoria en Argentina. Por un lado, busca reconocer y honrar a las víctimas del terrorismo de estado; por otro, prioriza el control narrativo y los intereses políticos actuales. Esta práctica tiene consecuencias significativas: para los familiares, representa un reconocimiento incompleto; para la memoria colectiva, una narrativa parcial; y para la legitimidad del acto, un riesgo de instrumentalización.

En última instancia, este caso subraya la necesidad de equilibrar la narrativa institucional con la participación activa de las víctimas y sus familiares, asegurando que la memoria sea un espacio plural y democrático, no solo un instrumento de legitimación política. Solo así se podrá honrar verdaderamente a figuras como Miguel Ragone y transmitir su legado de manera integral a las futuras generaciones.

¿Por qué los familiares de Ragone no hablaron? Una comedia de silencios estratégicos

En el mundo de los actos conmemorativos, donde la memoria se convierte en un escenario y los discursos en guiones cuidadosamente ensayados, la decisión de no dar la palabra a los familiares de Miguel Ragone en el homenaje organizado por el gobierno de Salta y la municipalidad de Cerrillos no fue casual. Fue, más bien, una jugada maestra de control narrativo. Imaginen esto: el gobierno tiene en sus manos la historia de un exgobernador desaparecido durante el terrorismo de estado, una figura que puede ser moldeada como un ícono de los derechos humanos y la justicia social. ¿Qué hacen? Invitan a los familiares, los sientan en primera fila, les sonríen para las fotos y luego… les cierran el micrófono. ¿Por qué? Porque, como en cualquier buena obra de teatro, el libreto ya estaba escrito.

1. Control narrativo y apropiación simbólica del legado de Ragone

El gobierno, como un director de cine que recorta escenas incómodas, decidió mantener el control absoluto de la narrativa. Al no permitir que los familiares hablaran, evitó que la historia de Ragone se desviara hacia terrenos emocionales o personales que no encajaban con el guion oficial. Después de todo, ¿para qué arriesgarse a que alguien cuente una anécdota incómoda o haga un reclamo inesperado? Mejor mantener la historia limpia, pulida y, sobre todo, alineada con los intereses políticos del momento. Así, Ragone se convierte en un símbolo útil, no en una persona con matices.

2. Priorización del discurso institucional sobre el testimonio familiar

Mariana Reyes y Matías Romero, los protagonistas del acto, llevaron adelante sus discursos con la solemnidad de quienes saben que están representando al Estado. Reyes habló de memoria, justicia y políticas de derechos humanos; Romero, de la gestión popular de Ragone y su legado para Salta. Ambos hicieron su trabajo a la perfección, pero ¿dónde quedaron los familiares? Ah, sí, sentados en sus sillas, como extras en una película donde solo los actores principales tienen líneas. Claro, ¿para qué darles el micrófono si podrían hablar de cosas como el dolor de no tener los restos de Ragone o la frustración de que su memoria sea usada como bandera política? ¿O que el Partido Justicialista de Salta que apoyó al Gobernador Sáenz fue intervenido el día anterior al acto, por el Partido Nacional, porque los diputados nacionales que fueron elegidos con el apoyo del Partido votaron todas las leyes del Gobierno Nacional de Milei en detrimento de los Salteños, salvo la pequeña oligarquía local? Eso no vende tan bien como un discurso institucional.

3. Evitar conflictos o tensiones políticas

Aquí entramos en el terreno de la política partidaria, donde todo es posible y nada es casual. Reyes no dudó en criticar las políticas nacionales de derechos humanos, lo que dejó en claro que el acto no era solo un homenaje, sino también una plataforma para enviar mensajes políticos. En este contexto, permitir que los familiares hablaran era un riesgo innecesario. ¿Y si decían algo que no coincidía con la línea oficial? ¿O si, peor aún, hacían un reclamo directo al gobierno provincial? Mejor prevenir que lamentar, pensaron. Así que, en lugar de arriesgarse a un momento incómodo, optaron por el silencio. Porque, como dice el refrán, "en boca cerrada no entran moscas".

4. Simbolismo de la presencia sin voz

La presencia de los familiares en el acto fue, en sí misma, un gesto simbólico. Estaban ahí, visibles, pero mudos. Como si su sola presencia bastara para validar el homenaje, sin necesidad de que dijeran una palabra. Esto refuerza la idea de que el Estado es el gran custodio de la memoria, el único autorizado para contar la historia. Los familiares, en cambio, son relegados a un papel secundario: están para ser vistos, no para ser escuchados. Es como si les dijeran: "Gracias por venir, pero no hablen, que nosotros nos encargamos de todo".

 

El arte de silenciar mientras se habla de derechos humanos: Consecuencias de esta decisión

Hipotetizamos a continuación las consecuencias del silenciamiento de los familiares de Ragone para los propios familiares, para la memoria colectiva, para la legitimidad del acto y para las políticas de derechos humanos. Este análisis nos lleva a cuestionar el papel de los gestores de la memoria institucional, quienes, al priorizar una narrativa oficialista y controlada, pueden estar contribuyendo a una visión parcializada de la historia. La exclusión de las voces de los familiares no solo afecta a quienes buscan honrar a sus seres queridos, sino que también limita la riqueza de la memoria colectiva y pone en entredicho la coherencia de las políticas de derechos humanos que estos mismos actores proclaman defender.

1. Para los familiares: entre el reconocimiento y la marginación

Desde la perspectiva de los familiares, la invitación y el homenaje son un reconocimiento a la figura de Ragone y su lucha por la justicia. Sin embargo, la falta de oportunidad para expresarse puede generar sentimientos de marginación o instrumentalización. Su deseo de honrar a Ragone "por encima de las mediciones momentáneas de cualquier gobierno" choca con la realidad de que su voz fue silenciada en un acto que pretendía celebrar su legado. Es como si les dijeran: "Gracias por venir, pero no hablen, que nosotros nos encargamos de todo".

2. Para la memoria colectiva: una narrativa incompleta

La ausencia de la voz de los familiares limita la riqueza de la memoria transmitida. Los testimonios personales son cruciales para humanizar las figuras históricas y conectar emocionalmente con las nuevas generaciones. Al omitirlos, se corre el riesgo de reducir la memoria a una narrativa oficialista, desprovista de matices y emociones. Es como si, en lugar de contar la historia completa, el gobierno decidiera publicar un resumen ejecutivo: todo lo importante está ahí, pero sin el alma que le da vida.

3. Para la legitimidad del acto: entre el homenaje y la instrumentalización

La decisión de no dar la palabra a los familiares puede ser interpretada como una forma de instrumentalización política de la figura de Ragone. Esto podría afectar la legitimidad del acto, especialmente entre quienes valoran la participación activa de las víctimas y sus familiares en la construcción de la memoria. Después de todo, ¿cómo se puede hablar de justicia y memoria si se silencia a quienes tienen más derecho a hablar? Es como si, en medio de un discurso sobre la importancia de la libertad de expresión, alguien decidiera cortar el micrófono a los oradores principales.

4. Para las políticas de derechos humanos: un mensaje contradictorio

Aquí es donde la ironía alcanza su punto máximo. Mientras quien representa las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia y de Derechos Humanos en el Gobierno provincial, en su discurso, critica el "silenciamiento" de las políticas de derechos humanos a nivel nacional, el acto conmemorativo reproduce simbólicamente ese mismo silenciamiento al no permitir que los familiares de Miguel Ragone tomen la palabra. Esta contradicción no solo debilita el mensaje de compromiso con la memoria, la verdad y la justicia que se pretende transmitir, sino que también expone una tensión entre el discurso público y las prácticas concretas del gobierno.

La responsabilidad de esta decisión recae, en primera instancia, en los funcionarios de primera línea que Reyes representa: el gobernador de la provincia de Salta, Gustavo Sáenz, y el ministro de Trabajo y Derechos Humanos, Ricardo Villada. Aunque Reyes es una funcionaria de tercera línea en la estructura de mando, su rol como representante directa de estas figuras de mayor jerarquía implica que sus acciones y omisiones reflejan las decisiones y prioridades de sus superiores.

En este contexto, la ausencia de la voz de los familiares puede interpretarse como una decisión estratégica tomada desde los niveles más altos del gobierno provincial, y del ejecutivo del gobierno municipal organizador de la conmemoración; con el objetivo de mantener un control narrativo sobre el acto y evitar posibles divergencias o críticas que pudieran surgir desde una perspectiva más personal o íntima. Sin embargo, esta decisión también revela una falta de sensibilidad hacia el papel fundamental que los familiares de las víctimas tienen en la construcción y transmisión de la memoria colectiva.

Desde una perspectiva ética y política, la responsabilidad de incluir o excluir a los familiares del acto no puede ser atribuida únicamente a Reyes, quien actúa como portavoz de una agenda definida por sus superiores; o bien construye la agenda de sus superiores en temas que no les son de interés en la conducción de gobierno. No obstante, su participación activa en la ejecución de esta decisión la convierte en un eslabón clave en la cadena de responsabilidades. Su discurso, aunque crítico con el silenciamiento a nivel nacional, no cuestiona ni problematiza la exclusión de los familiares en el acto local, lo que refuerza la contradicción entre el mensaje que se proclama y las acciones que se llevan a cabo.

En última instancia, esta contradicción no solo afecta la credibilidad del gobierno provincial en materia de derechos humanos, sino que también pone en evidencia una práctica recurrente en los actos conmemorativos organizados por el Estado: la instrumentalización de la memoria para fines políticos, en detrimento de la participación activa y significativa de las víctimas y sus familiares. Para honrar verdaderamente a figuras como Miguel Ragone y transmitir su legado de manera integral, es necesario que los funcionarios, tanto de primera como de tercera línea, asuman la responsabilidad de garantizar que estos espacios sean inclusivos, plurales y respetuosos de todas las voces que contribuyen a la construcción de la memoria colectiva.

Así que, la próxima vez que asistan a un acto conmemorativo, fíjense bien: ¿quién tiene el micrófono y quién está sentado en silencio? Porque, como demostró este homenaje, a veces lo que no se dice es tan importante como lo que se proclama a los cuatro vientos. Y, en este caso, el silencio de los familiares habló más fuerte que cualquier discurso.

El acto institucional en homenaje al 49 aniversario de la desaparición de Miguel Ragone: entre la solemnidad y el silencio

 

Asi fue el acto conmemorativo por el 49° aniversario de la desaparición del Dr. Miguel Ragone organizado por la Municipalidad de Cerrillos

El 11 de marzo de 1976, Miguel Ragone, exgobernador de Salta, fue desaparecido y asesinado durante el último período dictatorial en Argentina. Casi cinco décadas después, su memoria fue honrada en un acto institucional organizado por el gobierno de Salta y la municipalidad de Cerrillos. El evento, cargado de solemnidad y protocolo, fue un ejemplo clásico de cómo el Estado gestiona la memoria: con banderas, himnos, discursos y, sobre todo, con un control cuidadoso de las narrativas. Pero detrás de la pompa y el ceremonial, hubo un silencio que resonó más fuerte que cualquier palabra: el de los familiares de Ragone, presentes pero sin voz.

Autoridades de gobierno en el acto, sin presencia de familiares

Inicio y Presentación de Autoridades: el protocolo como escenario

El acto comenzó con la música de la banda de la policía de Salta, un detalle que no pasó desapercibido. ¿Qué mejor manera de iniciar un homenaje a una víctima del terrorismo de estado que con una banda policial? La ironía, aunque no intencional, era palpable. Luego, se dio la bienvenida a una larga lista de autoridades: diputados, secretarios, comisarios, curas y concejales, entre otros. Cada nombre fue pronunciado con solemnidad, como si la importancia del acto dependiera de la cantidad de títulos y cargos presentes. Clotilde  Ragone (hija), Elia Fernández (sobrina nieta) y Fernando Pequeño Ragone (nieto), también fueron mencionadas, pero su presencia fue más simbólica que activa.

El acto contó con la presencia de diversas autoridades, entre las que se destacaron el diputado provincial y licenciado Carlos Jorge; el coordinador general de la Municipalidad de San José de los Cerrillos, Manuel Martínez; la representante del Ministerio de Gobierno de la provincia de Salta, Mariana Reyes; el secretario de gobierno municipal, Dr. Martín Heredia Gali; el secretario de Turismo, Cultura y Deportes, licenciado Matías Romero; el secretario de Hacienda y Finanzas, contador público nacional José López; el secretario de Infraestructura y Servicios Públicos, Miguel Unise; la secretaria de Desarrollo Humano, profesora Mariana Torres; el comisario inspector y arquitecto Jorge Dan Aquino de la comisaría número uno; el cura párroco de la Iglesia de San José de los Cerrillos, padre Pablo Romero Cuestas; el señor Fernando Pequeño; la señora Clot Ragone Elia Fernández; el oficial ejecutor Mauro Nicolás Navarro, a cargo de la escuela de cadetes del Servicio Penitenciario de la provincia de Salta; el suboficial mayor Taritolay Santos, a cargo de la banda de música de la policía de la provincia de Salta; la directora de la escuela de cadetes número 604, alcaide mayor Lorena Maldonado; el jefe de la unidad carcelaria número 7, Santa Teresita, alcaide mayor Alfredo Guillermo González; el exintendente de la localidad de La Merced, Ángel Pérez; y los concejales Celeste Corimayo, Natalia Chauqui, Viviana Hoyos y Omar García.

Ingreso de Banderas e Himno Nacional: el ritual patriótico

El ingreso de las banderas de ceremonia y la entonación del Himno Nacional Argentino marcaron el tono del evento: formal, patriótico y ritualístico. La Marcha a Malvinas añadió un toque adicional de solemnidad, recordándonos que, en Argentina, la memoria y la patria van de la mano. Estos gestos, aunque emotivos, también sirvieron para reforzar el control estatal sobre la narrativa del acto. Después de todo, ¿quién puede cuestionar un homenaje que incluye himnos y banderas?

Lectura de Resoluciones y Ofrendas Florales: la memoria burocrática

La lectura de resoluciones municipales y provinciales declarando el acto "de interés" fue otro momento clave. Aquí, la memoria se convirtió en un trámite administrativo, con números de expediente y firmas oficiales. Y sin embargo tan importante para trascender el presente en un futuro instrumentalizado que asegura la transmisión de la memoria. Las ofrendas florales, aunque simbólicas, completaron este ritual de conmemoración institucionalizada. El minuto de silencio que siguió fue, quizás, el momento más auténtico del acto: un breve respiro en medio de tanta formalidad.

Discursos Conmemorativos: la voz del Estado

Los discursos de Mariana Reyes y Matías Romero fueron el plato fuerte del evento. Reyes, representando al Ministerio de Gobierno, habló de memoria, justicia y derechos humanos, criticando incluso el "silenciamiento" de estas políticas a nivel nacional. Romero, por su parte, destacó la gestión de Ragone como gobernador y su legado para Salta. Ambos discursos fueron cuidadosamente elaborados, pero ninguno mencionó la ausencia de la voz de los familiares. Era como si el Estado hubiera decidido que su narrativa era suficiente, que no hacía falta escuchar a quienes llevan décadas luchando por la memoria de Ragone.

Retiro de Banderas y Cierre: el silencio que habla

El acto concluyó con el retiro de las banderas y un agradecimiento general a las autoridades, instituciones y familiares presentes. Pero, ¿qué se llevaron los familiares de Ragone? Un reconocimiento simbólico, sí, pero también la sensación de haber sido relegados a un papel secundario. Su presencia fue necesaria para validar el homenaje, pero su voz no fue considerada esencial.

Homenaje sí: entre la memoria y el silencio. Acorde a los tiempos políticos que corren

El acto en homenaje a Miguel Ragone fue, en muchos sentidos, un éxito: reunió a autoridades, instituciones y comunidad en un gesto de memoria y respeto. Sin embargo, también fue una muestra de cómo el Estado puede instrumentalizar la memoria, convirtiéndola en un ritual controlado y burocrático. La ausencia de la voz de los familiares no fue un descuido, sino una decisión consciente que refleja una contradicción fundamental: mientras se critica el silenciamiento de las políticas de derechos humanos a nivel nacional, se reproduce ese mismo silenciamiento en el ámbito local.

En última instancia, este acto nos recuerda que la memoria no es solo un acto de recuerdo, sino también un campo de batalla donde se disputan narrativas, intereses y poder. Y, en este caso, el silencio de los familiares de Ragone habló más fuerte que cualquier discurso. Porque, como bien sabemos, a veces lo que no se dice es tan importante como lo que se proclama a los cuatro vientos.

 

 

Declaración resolución de interés por parte del municipio de San José de los Cerrillos. Resolución número 131/25

Visto la desaparición del exgobernador constitucional de la provincia de Salta, Dr. Miguel Ragone, que se conmemora el día 11 de marzo de cada año y considerando que el ejecutivo municipal ha resuelto llevar adelante el acto protocolar recordando la figura del doctor Ragone. Por ello, el intendente municipal de San José de los Cerrillos, en uso de las facultades conferidas por ley, resuelve artículo primero, declarar de interés del municipio de San José de los Cerrillos el acto en conmemoración del 49o aniversario de la desaparición física del exgobernador de la Provincia de Salta, Dr. Miguel Ragone, a llevarse a cabo el día 11 de marzo del 2025 en el monolito emplazado en barrio San Isidro de Cerrillos, provincia de Salta. Artículo segundo de forma. La presente resolución se emite en San José de los Cerrillos, provincia de Salta, a los 28 días del mes de febrero del año 2025. Firma esta resolución municipal el intendente municipal, licenciado Enrique Borelli y el secretario de gobierno, Dr. Martín Heredia Gali.

 

 

La resolución emitida por el Consejo Deliberante por presidencia número 11/2025

Visto al cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición física del exgobernador de la provincia de Salta, Dr. Miguel Ragone, y considerando que un 25 de mayo de 1921 nació en San Miguel de Tucumán el Dr. Miguel Ragone, médico militante político del Partido Justicialista y Férreo defensor de las causas justas, que desde su juventud tuvo participación activa en política. Fue secretario de Ramón Carrillo, ministro de salud durante la primera y segunda presidencia de Perón, quien luego es derrocado y se instaura la dictadura Revolución Libertadora de Aragoni. A pesar de la proscripción, siempre estuvo vinculado al peronismo. En 1957 es arrestado por razones políticas que asumió a la gobernación de la provincia el 25 de de 1973. Ragone era llamado y recordado como el médico del pueblo por su estrecha relación con las masas populares, a quienes atendía personalmente en la gobernación. Su gobierno hasta el 23 de noviembre de 1974, la presidenta Isabel Martínez de Perón ordenó la intervención de los tres poderes provinciales. Fue destituido. Que el día 11 de marzo de 1976 fue secuestrado mientras se dirigía a su trabajo. Su vehículo fue encontrado en la localidad de Cerrillos, que en el año 2011, con sentencia firme, el Tribunal Oral en lo criminal federal de Salta condenó a prisión perpetua a miembros de la Triple A por secuestro y asesinato del Dr. Miguel Ragone, que por todo lo expuesto se hace necesario dictar el correspondiente instrumento legal. Por todo ello, el presidente del Consejo Deliberante de San José de los Cerrillos resuelve artículo primero, declarar de interés del Consejo Deliberante de San José de los Cerrillos el homenaje y conmemoración al 49 aniversario de la desaparición física del Dr. Miguel Ragone. Artículo segundo, tercero y cuarto de forma. Esta resolución se emite a los 11 días del mes de marzo del año 2025, firmada por el presidente del Consejo Deliberante, Juan Martínez, y por el secretario parlamentario del Consejo Deliberante, Valentín García.

 

 

lunes, 10 de marzo de 2025

Memoria, derechos humanos y crisis política: Fernando Pequeño Ragone reflexiona sobre el legado de Miguel Ragone y los desafíos de la democracia actual

En el contexto de los actos recordatorios a 49 años de su desaparición.

Entrevista con Fernando Pequeño Ragone, presidente de la Asociación Miguel Ragone, sobre derechos humanos, el legado de su abuelo Miguel Ragone y la conmemoración del 49º aniversario de su asesinato.

Fernando Pequeño entrevistado por Edgar Castillo, Canal 2 TV Salta. 


 

La entrevista del periodista Edgar Castillo a Fernando Pequeño Ragone, quien es presidente de la Asociación Miguel Ragone, visualiza su vínculo personal con el ex gobernador Ragone y su labor en defensa de los derechos humanos, así como la conmemoración del aniversario de la desaparición de su abuelo, el exgobernador Miguel Ragone. Se centra en la conmemoración del 49 aniversario de la desaparición de Ragone en la intersección de las Av. Entre Ríos y Del Bicentenario, destacando la importancia de recordar a Miguel Ragone como una figura emblemática de la democracia y los derechos humanos en un contexto político actual convulso.

Posteriormente la entrevista aborda la intervención del gobierno de Miguel Ragone y su relación con el contexto político de la época, así como las repercusiones de la violencia estatal en Argentina durante los años 70. Aborda la preocupación por el estado de la democracia y el aumento de la violencia en la sociedad, haciendo paralelismos con momentos históricos oscuros. Discute la crisis de representación política en Argentina y la necesidad de un enfoque intersectorial para abordar los efectos del neoliberalismo en la sociedad.

Ragone habla sobre la intersectorialidad como una solución necesaria para reconstituir cultural y políticamente lo que ha sido fragmentado por el neoliberalismo. Identifica una crisis de representación política, donde los partidos no logran organizar una oposición efectiva, cada uno se enfoca en sus propios intereses. Critica a los partidos políticos, señalando que muchos han traicionado sus propias ideologías y promesas, lo que lleva a una falta de representación auténtica. Y termina expresando su esperanza en que la intervención del Partido Justicialista de Salta por parte del PJ Nacional pueda cambiar esta dinámica de estafa política y que no queden impunes.




jueves, 6 de marzo de 2025

La Herencia de la Resistencia: Güemes y Ragone, Símbolos de un Pueblo

Salta, tierra de resistencia, honra en Martín Miguel de Güemes y Miguel Ragone a dos líderes que, aunque separados por el tiempo, comparten el espíritu de lucha contra la opresión.

En el devenir de la hisotoria nacional y salteña la "memoria selectiva" no es casual: el nacionalismo hegemónico celebra a los héroes muertos mientras persigue a sus herederos vivos. Al hacerlo, vacía de contenido material los ideales de independencia y justicia social, reduciéndolos a símbolos vacíos que no cuestionan el orden establecido.


La historia de Salta, tierra de profundas raíces y espíritu indomable, se encuentra marcada por la presencia de dos figuras que trascienden el tiempo: Martín Miguel de Güemes y Miguel Ragone. Separados por el devenir histórico, ambos líderes comparten un hilo conductor que los une en la memoria colectiva: la defensa apasionada de su pueblo y la lucha contra la opresión.

Güemes, el caudillo gaucho, irrumpió en la escena histórica durante la Guerra de Independencia, erigiéndose como un baluarte contra el avance realista. Su liderazgo carismático y su conexión genuina con los gauchos salteños le permitieron movilizar a un ejército popular que resistió con valentía los embates del poder colonial. Su estrategia de guerra de guerrillas, adaptada a la geografía y al espíritu de su gente, demostró que la resistencia podía florecer en los rincones más remotos de la patria.

Dos siglos después, Miguel Ragone emergió en un contexto igualmente convulso. Su gobierno, breve pero intenso, se caracterizó por su compromiso con la justicia social y su defensa de los derechos de los trabajadores. En un momento en que las sombras de la dictadura se cernían sobre Argentina, Ragone se convirtió en un faro de esperanza para los sectores populares salteños. Su valentía al enfrentarse a las fuerzas represivas lo convirtió en un símbolo de resistencia contra la opresión.

Más allá de las diferencias temporales y contextuales, Güemes y Ragone comparten un legado común: el de líderes que antepusieron el bienestar de su pueblo a sus propios intereses. Ambos encarnaron el espíritu de la resistencia salteña, demostrando que la dignidad y la justicia son valores innegociables. Su memoria perdura como un recordatorio de que la lucha por un futuro mejor exige valentía, compromiso y la convicción de que otro mundo es posible.

Güemes y Ragone son dos caras de una misma moneda: la de un pueblo que se niega a ser sometido. Su legado nos invita a reflexionar sobre la importancia de la memoria histórica y la necesidad de mantener viva la llama de la resistencia.



Güemes y Ragone: Continuidades y Rupturas en la Lucha por la Soberanía y los Sectores Populares

De la Resistencia Gaucha a la Lucha Popular

La historia de América Latina está marcada por una tensión recurrente entre proyectos de liberación nacional y la persistencia de estructuras de dominación interna y externa. En Argentina, dos figuras emblemáticas, separadas por siglo y medio, encarnan esta lucha: Martín Miguel de Güemes, líder de la resistencia gaucha durante las guerras de la independencia, y Miguel Ragone, gobernador de Salta en la década de 1970, asesinado por la dictadura cívico-militar. Ambos representan esfuerzos por construir una soberanía basada en la inclusión de los sectores populares, pero sus trayectorias también revelan las contradicciones y limitaciones de estos proyectos en un continente históricamente sometido a presiones imperialistas y oligárquicas. Pretendemos explorar las continuidades y rupturas entre ambos líderes, analizando cómo sus luchas reflejan los desafíos de la emancipación en América Latina. Para lo cual construimos cinco tesis como punto de partida (ver más abajo)

 

Güemes: La Soberanía Popular en la Independencia

Martín Miguel de Güemes emergió como un líder clave en la defensa del norte argentino durante las guerras de independencia. Su estrategia militar, basada en la movilización de gauchos y campesinos, no solo fue efectiva para contener el avance realista, sino que también simbolizó una forma de soberanía territorial y política profundamente popular. Güemes integró a los sectores rurales, históricamente marginados, en un proyecto nacional que buscaba expulsar a las potencias extranjeras y consolidar la autonomía política.

Sin embargo, su liderazgo también enfrentó la resistencia de las élites porteñas, que veían con recelo la autonomía del norte y la participación de los gauchos en la política. La muerte de Güemes en 1821, traicionado por sectores internos, marcó el inicio de un proceso de centralización política en Buenos Aires que marginó a las provincias del interior y a los sectores populares que habían luchado por la independencia. Así, la figura de Güemes se convirtió en un símbolo de resistencia, pero también en un recordatorio de las limitaciones de los proyectos emancipatorios en un contexto de fragmentación y desigualdad.

 

Ragone: La Segunda Liberación en los '70

Más de un siglo después, Miguel Ragone retomó, desde Salta, la bandera de la soberanía y la justicia social. Como gobernador peronista de izquierda, Ragone impulsó reformas radicales: redistribución de tierras, expansión de la educación pública, mejora de la salud rural y apoyo a los trabajadores. Su gestión se alineó con los movimientos antiimperialistas de la época, como el gobierno de Salvador Allende en Chile, y confrontó directamente a las oligarquías locales y a los intereses extranjeros que buscaban mantener el statu quo.

El asesinato de Ragone en 1976, en el marco del Plan Cóndor, no fue solo un acto de represión política, sino un intento de eliminar un proyecto que actualizaba los ideales güemesianos en un contexto latinoamericano marcado por la Guerra Fría. La dictadura cívico-militar, apoyada por Estados Unidos, buscó erradicar cualquier forma de resistencia popular que cuestionara el modelo neoliberal y dependiente que se impondría en las décadas siguientes.

 

Continuidades: Soberanía, Antiimperialismo y Participación Popular

Tanto Güemes como Ragone representan proyectos políticos que vinculan la defensa de la soberanía nacional con la inclusión de los sectores populares. Güemes movilizó a los gauchos como actores centrales en la lucha independentista, mientras que Ragone priorizó a los campesinos, obreros y comunidades rurales en su agenda de gobierno. Ambos enfrentaron a las élites locales y a las potencias extranjeras que buscaban mantener su influencia en la región.

Esta continuidad revela una constante en la historia latinoamericana: la lucha por la independencia y la justicia social no puede separarse de la participación activa de los sectores marginados. Sin embargo, también muestra cómo estos proyectos son sistemáticamente neutralizados por alianzas entre las oligarquías locales y los intereses imperialistas.

 

Rupturas: Contextos y Desafíos Diferentes

A pesar de las similitudes, los contextos en que actuaron Güemes y Ragone presentan diferencias significativas. Güemes luchó contra un imperio colonial en declive (España), mientras que Ragone enfrentó a una potencia global en ascenso (Estados Unidos) y a un sistema capitalista mucho más complejo y globalizado. Además, mientras Güemes operó en un contexto de guerra abierta, Ragone lo hizo en un escenario de Guerra Fría, donde la represión tomó formas más sofisticadas y coordinadas a nivel continental (Plan Cóndor).

Otra ruptura clave es el rol del Estado: mientras Güemes defendió una soberanía territorial frente a invasiones externas, Ragone buscó transformar el Estado desde adentro, democratizando el acceso a la tierra, la educación y la salud. Esta diferencia refleja la evolución de los desafíos de la emancipación en América Latina, desde la independencia política hasta la lucha por la justicia social y económica.

 

Memoria y Olvido: El Nacionalismo como Dispositivo de Control

La figura de Güemes ha sido instrumentalizada por el discurso nacionalista como símbolo abstracto de unidad y resistencia, pero su legado concreto—la participación popular y la defensa de la soberanía—ha sido sistemáticamente ignorado. De manera similar, Ragone fue silenciado por la dictadura y su memoria relegada a un segundo plano, a pesar de que su proyecto representaba una actualización de los ideales güemesianos.

Esta "memoria selectiva" no es casual: el nacionalismo hegemónico celebra a los héroes muertos mientras persigue a sus herederos vivos. Al hacerlo, vacía de contenido material los ideales de independencia y justicia social, reduciéndolos a símbolos vacíos que no cuestionan el orden establecido.

 

La Lucha Inconclusa

Güemes y Ragone encarnan dos momentos clave en la historia de Argentina y América Latina: la lucha por la independencia política en el siglo XIX y la batalla por la justicia social en el siglo XX. Sus trayectorias revelan tanto las posibilidades como los límites de los proyectos emancipatorios en un continente marcado por la dependencia y la desigualdad.

Hoy, en un contexto de neoliberalismo globalizado y extractivismo, sus legados nos interpelan: ¿cómo construir una soberanía que no solo sea política, sino también económica y social? ¿Cómo integrar a los sectores populares sin caer en la trampa de la cooptación o la represión? Las respuestas a estas preguntas requieren recuperar la memoria de líderes como Güemes y Ragone, no como símbolos abstractos, sino como referentes de luchas concretas por la liberación y la dignidad.

La historia de América Latina es, en gran medida, la historia de estas luchas interrumpidas. Pero también es la historia de su persistencia, de la capacidad de los pueblos para reinventar, una y otra vez, el sueño de la emancipación. Güemes y Ragone son parte de esa tradición, y su legado sigue vivo en cada lucha por un mundo más justo y soberano.

 

Hipótesis Integradoras

Hipótesis de la Línea Histórica de Resistencia Antiimperialista

Tanto Güemes como Ragone articulan proyectos políticos que vinculan la defensa territorial con la inclusión de los sectores populares (gauchos en el siglo XIX; campesinos y obreros en el siglo XX). Sin embargo, mientras Güemes resistió a potencias coloniales europeas, Ragone enfrentó al imperialismo estadounidense y a las élites locales aliadas al capital transnacional. Esta continuidad revela que la "unidad nacional" solo es funcional al discurso hegemónico cuando no cuestiona el poder oligárquico, como evidenció el asesinato de Ragone y la cooptación neoliberal del legado de Güemes.

Hipótesis del Nacionalismo Popular Traicionado

El gobierno de Ragone recuperó simbólicamente la figura de Güemes para legitimar su agenda redistributiva, vinculando la independencia del siglo XIX con la "segunda liberación" antiimperialista de los '70. No obstante, así como Güemes fue abandonado por las élites porteñas de su tiempo, Ragone fue saboteado por el peronismo ortodoxo y las fuerzas represivas, demostrando que los proyectos que integran a los sectores rurales/populares son sistemáticamente neutralizados por alianzas entre poder local y agendas extranjeras.

Hipótesis de la Soberanía Inconclusa

Ambos líderes encarnaron una soberanía no solo política, sino social: Güemes con la militarización gaucha y Ragone con políticas de acceso a la tierra y salud comunitaria. Sin embargo, sus muertes violentas (Güemes en combate, Ragone ejecutado) marcan la imposibilidad de consolidar modelos alternativos al centralismo porteño/neoliberal. La paradoja es que, mientras el Estado invoca a Güemes como héroe muerto, persigue a sus herederos políticos vivos (como Ragone), vaciando de contenido material la "unidad nacional".

Hipótesis de la Memoria como Campo de Batalla

La exaltación de Güemes como ícono abstracto de argentinidad contrasta con el silenciamiento de figuras como Ragone, cuya gestión concreta actualizó los ideales güemesianos. Esto refleja una memoria selectiva: se celebra al héroe histórico cuando su lucha se despolitiza, pero se ocultan las continuidades de opresión que líderes como Ragone denunciaron (ej. alianzas con EE.UU., desfinanciamiento de lo rural). El nacionalismo, así, opera como un dispositivo de olvido.

La Paradoja Democrática: Reivindicación del Operativo Independencia y el Riesgo de un Estado Genocida

 Manifiesto de las Organizaciones de Derechos Humanos de Salta

Construida con IA Generativa Grok

Las organizaciones de Derechos Humanos de Salta manifestamos nuestra profunda preocupación ante la reivindicación del Operativo Independencia por parte del gobierno nacional y de ciertos grupos locales que ensalzan la figura de los conscriptos del servicio militar de 1973 y 1974. Consideramos alarmante la intención de construir una narrativa que glorifica a soldados que, si bien fueron víctimas de órdenes emitidas por un gobierno en deriva autoritaria, también fueron partícipes de un aparato represivo.

Nos inquieta el estancamiento de los juicios vinculados al Operativo Independencia y la imperiosa necesidad de analizar cómo se gestó la represión estatal bajo gobiernos formalmente democráticos. En este sentido, reafirmamos nuestro compromiso con la memoria de las víctimas y la conexión de los sucesos del pasado con la actual coyuntura política, especialmente en relación con las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.

El gobierno nacional actual reivindica y conmemora explícitamente el Operativo Independencia, organizando desfiles y actos en Tucumán, en paralelo a las conmemoraciones de las organizaciones de víctimas de este operativo. Esta situación plantea una contradicción fundamental: ¿cómo un gobierno elegido democráticamente puede llegar a convertirse en un gobierno terrorista y genocida, capaz de institucionalizar abiertamente el Operativo Independencia e intervenir provincias, como la Salta de Ragone?

Proponemos que se haga un análisis profundo sobre cómo un gobierno electo puede derivar en prácticas genocidas. Si bien en el contexto actual se argumenta que no se llevan a cabo secuestros ni asesinatos como en el pasado, sostenemos que el gobierno está "matando de hambre" y destruyendo al país de otras maneras, generando incertidumbre sobre los límites de su accionar. Instamos a que se comprendan los mecanismos y las condiciones que permiten la erosión de la democracia y la emergencia de formas de violencia estatal, incluso bajo un manto de legitimidad electoral.

Frente al desguace día a día de los recursos, las instituciones y la democracia de los argentinos, y de la crueldad de una conducción que desprecia al Estado e infringe sufrimientos innecesarios a los ciudadanos, vemos la necesidad de poner en debate una "etapa oscura" de la historia que se evita discutir y que presenta similitudes con la situación actual. Esta conexión con el presente no se realiza por una cuestión meramente histórica, sino por la importancia política de analizarla en el contexto de las acciones del gobierno actual. Es la etapa del Operativo Independencia en Tucumán.

El Operativo Independencia fue un despliegue militar en la provincia de Tucumán, iniciado el 5 de febrero de 1975 bajo el gobierno de María Estela Martínez de Perón, y que se extendió hasta 1979. Su objetivo declarado era "neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos", en particular el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). El operativo implicó una escalada de la represión estatal, con graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo desapariciones, torturas y asesinatos. Se considera un antecedente clave del terrorismo de Estado que caracterizó a la dictadura militar que tomó el poder en 1976.

Para comprender la intrincada y profunda relación entre el Operativo Independencia y la erosión de las instituciones democráticas, es crucial establecer una cronología precisa de los actos represivos. La pregunta central es: ¿cuándo se inició la represión estatal? ¿Fue el 5 de febrero de 1975, con el decreto de Isabel Perón que oficializó el Operativo? ¿O acaso se remonta a 1974, con la intervención de las provincias consideradas "subversivas"?

En estas provincias intervenidas (Córdoba, Formosa, Mendoza, Salta y Tucumán), se desató una represión ilegal, marcada por muertes y desapariciones, sin un decreto del Poder Ejecutivo que regulara las condiciones de la vida cotidiana. Tardíamente en 1975, el Operativo Independencia fue legalizado mediante un decreto que extendió la represión a toda la región, e Isabel Perón designó a Videla como jefe de las fuerzas armadas.

 

Salta y la conmemoración de la Batalla de Salta como escenario de reivindicación del Operativo Independencia

En Salta la gestión del gobernador Sáenz evidencia un marcado cambio de paradigma respecto a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia construidas en Salta durante las administraciones post-dictadura, alineándose con las simpatías manifestadas hacia el gobierno nacional de Milei. Esta nueva orientación se ha manifestado de manera palpable en los actos conmemorativos de la Batalla de Salta del 20 de febrero, donde desfilan soldados del Operativo Independencia junto a veteranos de Malvinas, revelando una preocupante ambigüedad ideológica y las consecuencias de una política nacional que favorece los intereses del imperialismo estadounidense.

Para la gestión del gobierno provincial, esta tendencia se traduce en una política de entrega de recursos naturales, confundiendo el progreso de los salteños con la oportunidad de negocios para unos pocos, bajo una lógica colonialista. La inclusión de regimientos de Orán y Tartagal en el desfile tradicional, unidades implicadas en crímenes de lesa humanidad, es una afrenta a la memoria y un claro mensaje de impunidad.

La prohibición de ingresar banderas de familiares de desaparecidos en la conmemoración de 2024, contrastando con la presencia de los "héroes" del Operativo Independencia, evidencia la oposición del gobierno provincial a los procesos populares de Memoria, Verdad y Justicia. El 20 de febrero debe ser un día de reivindicación de la liberación nacional y la soberanía, no un escenario para la exaltación de la entrega y la violencia fratricida.

La línea que conecta los fusilamientos de Famaillá en 1975, la designación de Videla como comandante de las Fuerzas por Isabel Perón ese mismo año y la presencia de Victoria Villarruel en el palco oficial de la Batalla de Salta 2024, es una clara muestra de las reivindicaciones y políticas públicas en materia de seguridad, represión y economía, que confunden intereses privados con bienestar público. La pregunta que surge es inevitable: ¿a quién invitará el gobernador Sáenz el próximo año para conmemorar la Batalla de Salta?

El Operativo Independencia no se localizó solo en la guerrilla de Tucumán, sino que fue un Operativo de alcance regional.

En Salta, este Operativo extendió el clima de represión y se cobró las primeras muertes y desapariciones desde un año antes que se imponga abiertamente la Dictadura del ’76.

Todos los muertos de Rosario de Lerma en 1974 relacionados a las luchas rurales en el ámbito del tabaco, los asesinatos Guillermo Álzaga, secretario general del Sindicato Único de Empleados del Tabaco de la República Argentina y la de Felipe Burgos y la federación única de sindicatos de trabajadores campesinos y afines (FUTSCA); son estrategias en el marco del Operativo Independencia.

También las muertes del periodista Hector Jaime y del militante Eduardo Fronda. Y el magnicidio del ya intervenido Gobernador Miguel Ragone. El Operativo aseguraba la zona liberada entre Santiago del Estero y Salta pasando por Tucumán, desde donde se robaron los autos que intervinieron en el secuestro y asesinato de Ragone en 1976, antes del anuncio de la Dictadura. El secuestro de Ragone se inscribe en el contexto del Operativo Independencia.


Conmemoramos la Masacre de Palomitas en el sitio de memoria de la ruta 34

El 6 de julio de 1976, doce militantes políticos fueron ejecutados en el paraje Palomitas, sobre la ruta 34, bajo el simulacro de un intento...