¿Qué pasa cuando las escuelas de Salta se llenan de amenazas, pintadas y agresiones? Más allá del miedo y la urgencia, este diagnóstico muestra que la violencia en las escuelas no nace de los jóvenes, sino de una lógica vertical en la que el Estado ajusta, se retira y, al mismo tiempo, reclama más policía como solución. Desde los hechos recientes en Salta capital hasta las respuestas institucionales, este texto interpela a docentes, familias, autoridades y sociedad civil: si queremos que la escuela sea un lugar de protección y no de control, hay que empezar por reconocer la violencia estructural y asumir la responsabilidad colectiva. Un análisis contundente para no seguir equivocando el problema.
Diagnóstico sobre la violencia en las escuelas
En los últimos
treinta días, la violencia en las escuelas de Salta (con especial incidencia en
Salta capital) se ha vuelto tema central del debate público a partir de
amenazas de tiroteo, pintadas intimidatorias, agresiones presenciales y
episodios de bullying y ciberbullying. Estos hechos se inscriben en una
tendencia de conflictividad estructural que, a la luz del diagnóstico de Blanca
Lescano, resignifica la violencia escolar como un problema social y político,
no solo pedagógico.[1][2][3][4]
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1. Hechos disparadores en Salta y Salta capital
En el último mes
se han registrado varios episodios que dispararon la alarma en la comunidad
educativa:
·
En
Salta capital, en el Colegio Secundario Técnico “República de la India” se
produjo un hecho de violencia escolar protagonizado por un adolescente de 16
años, quien fue imputado por la fiscalía penal juvenil y reconoció su
participación, manifestando arrepentimiento.[3]
·
Simultáneamente,
la Justicia imputó a cuatro jóvenes (dos de 18 y 19 años y uno de 17) por
intimidación pública tras hallarse inscripciones violentas alusivas a tiroteos
en el baño de varones del Colegio Walter Adet, en el barrio Santa Ana.[5][3]
·
Estos
casos se suman a una serie de amenazas y pintadas en distintas escuelas de la
capital, viralizadas en redes y grupos de WhatsApp de madres, padres y
docentes, que generaron miedo colectivo y demandas de mayor seguridad.[2][6]
A nivel
provincial, el Ministerio de Educación da cuenta de más de 3.900 incidentes de
violencia escolar en el último año: 1.500 agresiones verbales, 1.143 físicas,
651 combinadas y 312 vinculados a redes sociales (233 de bullying y 104 de
ciberbullying). Estos números ponen en evidencia que los episodios recientes no
son “picos aislados”, sino la cristalización de un patrón de conflictividad que
lleva tiempo fraguándose.[7][1][2]
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2. Actores intervinientes
Los principales
actores que aparecen en el escenario de la violencia escolar en Salta son:
·
Estado provincial y municipal: el Ministerio de Educación y Cultura, a
través de la Secretaría de Gestión Educativa, impulsa un programa provincial de
prevención de la violencia escolar, protocolos de intervención y la Ley
Provincial de Bullying (Ley 8406), que obliga a las escuelas a actuar de oficio
ante situaciones de acoso. En Salta capital, municipio y provincia discuten
medidas de “convivencia escolar” y seguridad barrial, sin avanzar aún hacia una
política integral sincronizada.[8][4][1][2]
·
Justicia y fuerzas de seguridad: la Justicia de Salta imputó a
adolescentes por intimidación pública y violencia escolar, y ordenó
allanamientos en barrios como Santa Ana I y Miguel Aráoz coordinados por la
División Investigaciones Sur. La presencia de la policía en el ámbito escolar se
discute con intensidad, en sintonía con el diagnóstico de Lescano que advierte
sobre la “violencia institucional” del Estado.[5][2][3]
·
Comunidad educativa: docentes, directivos y preceptores, que
aplican protocolos y denuncian la falta de recursos psicopedagógicos y de
acompañamiento. Madres, padres y tutores reclaman mayor presencia estatal y
seguridad, pero también se les atribuye corresponsabilidad en la prevención.[1][8][2]
·
Adolescentes y jóvenes: actores principales en los hechos, pero
también destinatarios de demandas de contención, escucha y reparación
pedagógica.[2][3]
En línea con el
diagnóstico de Lescano, estos actores no se distribuyen de forma “neutral”: el
Estado aparece como productor y, a la vez, como pretendida solución de la
violencia, mientras niños y adolescentes cargan con el estigma de “sujetos
violentos”.[4][2]
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3. Propuestas y dispositivos en marcha
Las propuestas
actuales en Salta y en Salta capital se ubican entre lo punitivo‑judicial y lo
pedagógico‑preventivo:
·
Programa provincial de prevención: el Ministerio impulsa un programa integral
de prevención de la violencia escolar, con formación de docentes, directivos y
supervisores, mediación escolar y producción de información para orientar
decisiones educativas. Se enfatiza la escucha adecuada, los espacios de
contención y la no revictimización de las personas afectadas.[8][1][2]
·
Ley Provincial de Bullying (Ley 8406): obliga a las escuelas a adoptar medidas
educativas de protección, comunicación con familias, tareas reparadoras para
agresores y campañas de sensibilización.[4][1]
·
Intervención de la Justicia: las imputaciones y medidas de control de
adolescentes por intimidación pública traducen un eje claramente represivo, que
contrasta con quienes sostienen que la violencia institucional no puede ser la
respuesta a la violencia escolar.[3][5][2]
·
Demandas sociales y académicas: desde salud mental, universidades y
organizaciones sociales se insiste en mirar el contexto social, la violencia
estructural y el rol de los adultos, en lugar de focalizar solo en los jóvenes.[9][2]
En términos del
diagnóstico de Lescano, las propuestas dominantes (policías, imputaciones,
protocolos de control) no responden plenamente a la lógica de “debate social
amplio” y construcción colectiva de sentido que el Manifiesto y el Panel Debate
proponen.[2][4]
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4. Imaginario social sobre la violencia en las
escuelas
El imaginario
social en torno a la violencia escolar en Salta y Salta capital se caracteriza
por:
·
Identificación de la escuela como “lugar
de riesgo”: la difusión
mediática de pintadas con referencias a tiroteos, amenazas en redes y
agresiones físicas ha construido una narrativa según la cual la escuela ya no
es un espacio seguro, sino un lugar donde puede estallar la violencia extrema.[7][2]
·
Endosemización de la violencia en los
jóvenes: la demanda de
“más seguridad”, “más policía” y “más control” desprende a las instituciones y
al Estado de la responsabilidad, configurando a los adolescentes como sujeto‑problema.
Esto se alinea con el gesto crítico de Lescano: la violencia no está en los
jóvenes, sino en la forma en que el Estado y las instituciones los rodean.[3][4][2]
·
Vinculación con la violencia general de la
sociedad: desde áreas de
Salud Mental y diversos especialistas se señala que “lo que sucede con los
jóvenes no es muy distinto de lo que sucede en general”, reformulando la
violencia escolar como expresión de una violencia social más amplia (pobreza,
desigualdad, ajuste, control policial, etc.).[7][2]
·
Discurso moral‑punitivo vs. enfoque de
derechos humanos:
enfrenta quienes reclaman mano dura, expulsión y encarcelamiento de
adolescentes con quienes proponen mediación, reparación social, escucha y
políticas de inclusión. Esta tensión resume el conflicto entre entender la
violencia como “delincuencia juvenil” o como fenómeno vertical y estructural,
como plantea Lescano.[4][2]
En síntesis, el
último mes en Salta y Salta capital ha evidenciado que la violencia en las
escuelas no es un problema aislado, sino un espejo de una violencia social y
estatal más amplia, en el que el imaginario popular tiende a castigar a quienes
lo representan antes que a intervenir interpelando a las estructuras que lo
sostienen.[1][2][4]
Fuentes
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1.
https://saltasur.com.ar/violencia-escolar-en-salta-el-ministerio-registro-mas-de-3-900-incidentes-en-el-ultimo-ano/
2.
https://www.quepasasalta.com.ar/salta/tras-los-hechos-en-una-escuela-de-salta-advierten-que-la-sociedad-esta-violenta/
3.
https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2026/04/19/imputaron-a-cuatro-adolescentes-por-amenazas-de-tiroteo-y-mensajes-de-intimidacion-en-escuelas-de-salta/
4.
https://boletinoficialsalta.gob.ar/instrumento.php?cXdlcnR5dGFibGE9THw4NDA2cXdlcnR5
5.
https://www.fenix951.com.ar/noticia.php?id=336314
6.
https://www.facebook.com/SinCensura2022/posts/-urgentepreocupación-en-salta-siguen-las-amenazas-en-colegios-y-crece-la-alarma-/976735401546200/
7.
https://www.ambito.com/informacion-general/alarma-las-escuelas-amenazas-armas-y-vinculos-preocupantes-exponen-una-escalada-violencia-alumnos-n6265561
8.
https://saltaeducs.com/2026/03/31/salta-fortalece-la-convivencia-escolar-con-un-programa-integral-de-prevencion-de-la-violencia-en-todas-las-escuelas/
9.
https://www.ucasal.edu.ar/wp-content/uploads/2022/07/281_07_Encuesta_sobre_violencia_escolar_LAVAQUE.pdf
10.
https://www.instagram.com/reel/DXSITHwiBj5/

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